Siempre, aunque nos lo niegue el médico, sienta de maravilla un buen bocado en compañía de estas aguas que, seguramente, ayuden a reposar dichas digestiones y enriquecer el alma de muy buenas sensaciones. ¡Qué acogedor parece!
Ya te veo con tus alumnos, cargados con livianas mochilas; invadiendo las piedras que delatan a esos molinos; ya te oigo decirles con despótico dedo: ahí iba la noria, cuyos cangilones recogían y volcaban el agua para con la canalización de esa fuerza mover el eje que, ... (ver texto completo)
Ya te veo con tus alumnos, cargados con livianas mochilas; invadiendo las piedras que delatan a esos molinos; ya te oigo decirles con despótico dedo: ahí iba la noria, cuyos cangilones recogían y volcaban el agua para con la canalización de esa fuerza mover el eje que, ... (ver texto completo)
Hola Pedro. Qué bucólico lo pintas todo. Me conformo con ir un día con algún amiguete o alguno de vosotros. Sólo mayores para poder tomar el vino sin que nos digan que damos mal ejemplo. Como ves mis objetivos son más modestos, pero no por ellos de menos disfrute.