Buen relato Pedro, cotidianidad rural de un tiempo duro y de estrecheces.
Saludos.
Saludos.
Pues sí, eran tiempos en los que había que tener buenas piernas y coraje para hacer frente a tantas adversidades. Hoy somos mucho más frágiles y, a la mínima dificultad, nos venimos abajo. Nuestra generación (la mía, claro) ha disfrutado de unos recursos y unas tecnologías tan avanzadas que nos ha debilitado y empobrecido espiritualmente. Y, los pocos arrestos que quedan, son para autocompadecerse o reivindicar los derechos a los que ya se le ha acostumbrado. Todo está bién, es lo que toca hoy; sabemos que el ser humano tiene una gran capacidad de adaptación y eso nos salva. En la naturaleza sólo sobreviven los más fuertes. Un saludo. ... (ver texto completo)