BAJO UN LIMON LIMONERO
En el patio flamenco de la Marina,
era reina del mundo cuando cantaba,
por serranas, fandangos y granaínas,
Micaela, la rosa de la Alcazaba.
Pero el querer de un hombre cambió su sino,
que de pasión ardiente la volvió loca,
y una copla en sus venas se abrió camino
como potro de celos que se desboca. ... (ver texto completo)
En el patio flamenco de la Marina,
era reina del mundo cuando cantaba,
por serranas, fandangos y granaínas,
Micaela, la rosa de la Alcazaba.
Pero el querer de un hombre cambió su sino,
que de pasión ardiente la volvió loca,
y una copla en sus venas se abrió camino
como potro de celos que se desboca. ... (ver texto completo)