No siempre a Barbadillo llegaba el viajero por la calzada que hoy día casi todos utilizamos, sobre todo si nos dirigimos a él desde la ciudad. Todo aquel que viajase en carro o semoviente, una vez en lo alto de la Golpejera y dejado atrás las crestas de las catedrales bajando la suave pendiente se llegaba a una fuente de frescas aguas y algo mas adelante al puente de la Valmuza, lugar donde confluían la cañada de los Mártires con la cañada Real. Aquí al viajero que se dirigía a Barbadillo le acompañaba ... (ver texto completo)