Hace tiempo que el la Cruz fue sustituida la placa con lo nombres de los muertos del bando nacionalista en la guerra civil por esta otra.
Haciendo equilibrio sobre las piedras hincadas en la rivera la gente cruzaba.
Lo que durante centenares de años había sido una ruina devenida en cantera a cielo abierto, pero con la piedra ya cortada; para pasar a ser establo y criadero de champiñones, por mor de un amante de los castillos y fortalezas que quiso gastarse su dinero, ha pasado a ser un establecimiento hostelero de referencia en el oeste salmantino.
Plaza de la que están orgullosos los naturales del pueblo y en la que se celebran los actos más destacados del pueblo.
Pocas ventanas de estas característica encontramos ya por la geografía provincial.
El fin que se perseguía con la construcción de esta fortaleza era la defensa occidental de la frontera de Castilla.
El ganado vacuno es el sustento de buena parte de las familias que habitan el lugar.
Hace años que la puerta nadie la abre. Lo que antes fue huerto, ahora es parado para el ganado, pero por lo que se observa este acceso nadie lo utiliza; las zarzas lo invaden.
El agua tan importante para la vida cada vez es más escasa y más besaría. Cuando vemos la rivera con agua estamos viendo vida. En verano deja de fluir y su entorno se nos muestra seco.
Muchas flores han tenido los manzanos está primavera, esperemos que la producción de manzanas sea abundante y de calidad.
Quizá sea la calle más interesante de Aldea, por sus casas, vista y concurrencia. Aunque en la instantánea está vacía, lo normal es lo contrario.
Fuente herrada o caño, debe su nombre y el color de sus aguas ferruginosas al alto contenido de hierro que contienen. Se trata de un agua de característico sabor a hierro, no muy recomendable para el consumo humano, aunque en el pasado era consumida por los vecinos y, seguramente ahora, alguno también haga uso de ella. Principalmente su agua se utilizaba para dar de beber a los animales en su gran pilón y el excedente para riego de huertos próximos. El lugar está bien cuidado y la gene se acerca ... (ver texto completo)
El bar, en este pequeño pueblo como en otros muchos, es el centro social más importante de la localidad; aunque su apertura no es diaria, solo suele hacerlos los fines de semana, festivos y meses de verano, es un buen lugar para encontrar a los amigos, jugar una partida de cartas o simplemente para ver algún partido de fútbol.
Solamente lleva agua cuando llueve con abundancia en su cabecera en los términos municipales de Fuentes de Oñoro (rivera del Berrocal) y Espeja (rivera de La Mimbre) después, con la desaparición de las lluvias, su caudal mengua y acaba secándose llegado el verano, no obstante en el subsuelo el agua está presente y alimenta los pozos que hay en las márgenes para regar los huertos próximos.
Cuando el agua potable no llegaba a los domicilios y había que ir a buscarla a las fuentes públicas o a los pozos, la ropa sucia se lavaba en lugares como el de la fotografía, donde era corriente, fuera invierno o verano, ver a las mujeres arrodilladas sobre una tajuela de madera y con un lavadero del mismo material haciendo la colada. El agua procedía de la fuente al fondo de la foto conducida por una canalización de granito.