La sorpresa de verano que te regala el pueblo es que de vez en cuando aparece por él alguno de aquellos niños o jóvenes de los que apenas te quedaba un lánguido recuerdo. Este año he tenido el gusto de poder saludar a Ricardo (el de la huerta) y a Cholo. Posiblemente hace unos cuarenta o cuarenta y cinco años que no nos veíamos y sin embargo nos hemos reconocido.
Hace unos días, estando en lo que antes era el taller, para un coche y me dice que si soy familia de Rodrigo. al acercarme, me reconoce ... (ver texto completo)
Hace unos días, estando en lo que antes era el taller, para un coche y me dice que si soy familia de Rodrigo. al acercarme, me reconoce ... (ver texto completo)