Recuerdo con alegria la cantidad de tiempo pasado en este
edificio (22 años) dando clases, rellenando becas, dirigiendo el
comedor escolar, trabajando en el
Ayuntamiento... ¡Qué tiempos más inolvidables!
No puedo quitar de mi mente imágenes de aquella época como la
plaza y el
frontón lleno de niños, no solamente de
Flores sino de los
pueblos que venían a la concentración escolar (más de 200 niños).
¡ Qué agradables y comprensivas resultaban las
reuniones con los padres!
Mi satisfacción es completa
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