Amén... amén, ja, ja, cuanto hemos aprendido...
Se apaga, esto se apaga como un candil de aceite. "Los comandantes" se han retirado ha sus cuarteles de invierno y la "La tropa" pendiente del toque de corneta. No hay que ser ningún lince para intuir que esto podía pasar. De aquellos polvos estos lodos. Sin duda alguna aquella época en la que se competía por quien era el mas listo de la clase, y claro esto degenero en el insulto personal. Ya no se recurría al seudónimo para de alguna forma escurrir el bulto no no se daba el nombre completo para ... (ver texto completo)