Lo que fue un cubo adherido a la muralla del castillo, el tiempo y algún otro avatar de la historia, lo han convertido en una ruina.
Las paredes de piedra de la zona son características, están en seco y resultan muy vistosas. Actualmente solamente las apreciamos en corrales, huertos y similares.
El antiguo acceso desde la antigua carretera tapada por el río es precioso y, aunque el arco muestra que el tiempo no pasa en balde, aguanta y luce como siempre.
Es un de los bares de toda la vida, está igual desde tiempos inmemoriales, con buenos pichos y una terraza que antes era lugar de circulación de vehículos, pero que con la remodelación de la plaza se ha converido en zona peatonal.
Con el llenado del pantano de Santa Teresa prácticamente desaparecieron las tierras cultivables de La Villa. No obstante, en las más altas, las no afectadas por el agua embalsada, la actividad ganadera en sus ricos pastos ha continuado y, aunque no sea lo mismo, permite que alguna familia pueda vivir de esta actividad.
Es gratificante encontrar todavía construcciones que conservan el típico portal que no faltaba en las casas de nuestros pueblos.
Desde lo alto de esta peña, junto a la iglesia del pueblo, se contempla una esplendida vista de los alrededores.
Hay muchas viviendas cerradas, no solamente por no haber llegado la época estival, también por no tener posibilidad sus dueños de acudir a ellas; pero en general, observo que el pueblo ha mejorado mucho en su aspecto en los últimos diez años.
A muchos lugares de nuestra geografía, o llegas a la hora de misa o te quedas sin poder visitar la iglesia. Aún preguntando, nadie te facilita la posibilidad de poder acceder al templo. Tendremos que coincidir con algún acto religioso que en el mismo se celebre.
Lápida que correspondería a una tumba de alguien de cierta alcurnia ya que en el escudo de la parte inferior, en uno de sus cuarteles, se aprecia todavía el blasón de la Casa de Alba.
Nacido en la "La Villa", que es como se conoce o conocía más bien a la población cercana de Salvatierra de Tormes. Siendo ministro fue artífica de la construcción de numerosas escuelas públicas por todo el país, entre ellas también las de Guijuelo.
Con la construcción y llenado posterior del embalse, se tuvo necesidad de construir otro puente que permitiera la unión entre ambos márgenes de río. Este que se aprecia en la foto, es el sustituto del antiguo que se conserva bajo las aguas y puede verse generalmente a partir del mes octubre.
La antigua calzada romana procedente de Mérida llegaba por este sendero, que todavía utilizan los peregrinos a Compostela, a este lugar para continuar con dirección norte.
La N-630, ahora con poca circulación de vehículos al existir autovía que los evita, es, como fue siempre, la principal calle de la localidad; no solamente por ser larga, también por haber estado en ella de siempre los comercios, bancos, establecimientos de hostelería y, hasta no hace mucho, el Ayuntamiento.
Esta es una muestra de la abundancia de agua que tiene este pueblo. El caudal de esta fuente es generoso que se utilizaba para el uso doméstico de las familias, beber y lavar; abrevar al ganado y el excedente para regar los huertos próximos.