Desde que los ministros del nuevo gobierno, en especial Montoro y Ana Mato, decidieron explicar didàcticamente los porquès de la demoliciòn del Estado, entendemos las cosas mucho mejor. He aqui un resumen, claro como el agua, de sus argumentos: Se pone precio a la sanidad para que continùe siendo gratuita yse expulsa de ella a determinados colectivos para que siga siendo universal. Se liquidan las leyes laborales para salvaguardar los derachos de los trabajadores y se penaliza al juvilado y al enfermo ... (ver texto completo)
... Y EL VICTIMISMO DE LOS QUE NO LO TIENEN.
Ciertamente los personajes que aquí se citan como protagonistas de la situación económica actual, titulares todos ellos a beneficio de inventario de suculentas nombradías precursoras de ricas prebendas hasta bien llenar las respectivas andorgas patrimoniales previa la obtención del grandilocuente nombramiento de la burocracia oficial que las facilita, si tales circunstancias no concurrieran probablemente serían más generosos con los que caracen hasta de las más elemental posibilidad de alcanzar ese mínimo de lo que pomposamente hemos dado en llamar el irrenunciable bienestar social. Los resultados ahí están, son los que mi amigo Lupicinio aquí denuncia.
Más siendo todo ello cierto, desgraciadamente hemos podido comprobar que todos los humanos aspiramos a obtener lo mismo ó algo parecido como la meta más digna y brillante a conseguir, pero con la diferencia de que, los que nos encontramos aqui abajo, lo tenemos harto difícil por no decir imposible. El hijo del Director del Hotel tiene muchas más probabilidades de ocupar el cargo de su padre cuando éste cese que el del "Botones", a su vez hijo del jardinero, cuya ocupación actual es abrir y cerrar la puerta del establecimiento recibiendo a los clientes a la entrada del mismo y a continuación subiendo las maletas a las habitaciones. ¡Claro que hay excepciones, a Dios gracias, pero... las mínimas, sólo las mínimas!. ... (ver texto completo)
Ciertamente los personajes que aquí se citan como protagonistas de la situación económica actual, titulares todos ellos a beneficio de inventario de suculentas nombradías precursoras de ricas prebendas hasta bien llenar las respectivas andorgas patrimoniales previa la obtención del grandilocuente nombramiento de la burocracia oficial que las facilita, si tales circunstancias no concurrieran probablemente serían más generosos con los que caracen hasta de las más elemental posibilidad de alcanzar ese mínimo de lo que pomposamente hemos dado en llamar el irrenunciable bienestar social. Los resultados ahí están, son los que mi amigo Lupicinio aquí denuncia.
Más siendo todo ello cierto, desgraciadamente hemos podido comprobar que todos los humanos aspiramos a obtener lo mismo ó algo parecido como la meta más digna y brillante a conseguir, pero con la diferencia de que, los que nos encontramos aqui abajo, lo tenemos harto difícil por no decir imposible. El hijo del Director del Hotel tiene muchas más probabilidades de ocupar el cargo de su padre cuando éste cese que el del "Botones", a su vez hijo del jardinero, cuya ocupación actual es abrir y cerrar la puerta del establecimiento recibiendo a los clientes a la entrada del mismo y a continuación subiendo las maletas a las habitaciones. ¡Claro que hay excepciones, a Dios gracias, pero... las mínimas, sólo las mínimas!. ... (ver texto completo)