“MARRANO”
Esos andares serranos,
Y ese porte distinguido,
Con orgullo muy ufano
Y con aires presumido.
¡Marrano!, te dicen con desprecio,
Insultándote se entretienen,
Pero comen hasta tu pellejo,
Pues bien merecido lo tienes.
Que no se pierde ni un gramo
Desde el hocico hasta el rabo,
Y para hacer los chorizos
Hasta tus tripas usamos.
Tus orejas “pa” el puchero,
Y tus manitas, no digamos,
Hasta los huesos chupamos
Aunque nos llamen horteros.
Tus jamones saladitos,
¡Y esas costillas adobadas!
Y también esas papadas
A las brasas con ajitos.
Todo en ti es aprovechable
Hasta tu lindo rabito,
Que dan a los muchachitos
Para que no lloren y callen.
Porque te digan, "marrano"
tu no tienes que ofenderte,
Pues ya ves que deseamos
Todos por igual ¡Comerte!.
Pa. Sa. Ma.
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