SOL QUE NO CALIENTA
Hoy asoma el sol poco su cara, las nubes lo impiden, pero refulge su cegadora presencia transparentando los nimbos grises, intentando perforar los obstáculos y, así con todo, su calor no nos llega a saciar. Es un dios atrapado en las redes algodonadas que van abastecer de
agua a nuestros sedientos prados y agrietados
huertos. Esas nuevas de vida que levantan
árboles muertos, que lavan el alma herida de nuestro eterno firmamento; que recupera
color a la faz del planeta y alegra
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