Lamentándolo, no concibo que la gente tenga, según en qué
foros, que dejar de habar de determinados asuntos. Muchas veces he escuchado: “no debe hablarse de política, de religión o de
fútbol! Al parecer, algunos entienden que hablar o escribir de estas cuestiones es abrir un melón que puede generar conflicto entre las partes que intervienen en un debate y, seguramente, según en qué ámbitos o con qué personas se debata, así puede ser. No lo niego y ni lo oculto, tampoco rehúso tratar el tema.
Es
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