Miedo, eso es lo primero que provoca su nombre.
Miedo, eso es lo que también provoca el hombre al lobo, solo a nosotros nos teme y con razón, los erradicamos de estas tierras y de casi toda
España.
Mi abuelo contribuyó a exterminarlos, no me enorgullezco de ello, junto al Sr. "Tinto lobero" acabaron con los últimos.
Una vez, uno de esos lobos se despistó de su manada y desde la mata redonda cruzó el
pueblo, pasando por la
calle Generalísimo Franco, calle del Cid, pasando bajo el Portal de la
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