No sería mala idea catalogarlas con todo cúmulo de detalles. Creo que a pesar de toda la buena voluntad, nuestros
pueblos no han dado en el pasado reciente la importancia que estos detalles conllevan.
A pesar de que supongamos que solo la
Iglesia tiene su responsabilidad, la población en su conjunto se debe a su buen mantenimiento.
El diferente tañir de las
campanas en el pasado era signo de llamada para muchas otras cuestiones sociales, no solo para acudir a misa. Nunca es tarde....
Saludos.