Bien, Julio, he llegado a Candelario, por fin. Para los que viven en este preciosísimo pueblo, sepan que estoy escribiendo desde mi país, Argentina, que soy una enamorada de España y que una querido amigo de esa tierra ha inventado para mí este juego: me deja mensajes en los pueblos que él sabe que son "de maravilla", sabe lo que me gusta porque yo le he hablado de mi pasión por España, por sus pueblos pequeños, por la literatura. Me parece muy bello el pueblo. Ojalá pudiera algún día conocerlo. ... (ver texto completo)