... ¡Y EL PATRIOTA QUE LA SALVÓ!
Habrá que quitarse el sombrero, recuperar la alegría, y vociferar la valentía de ese héroe en candelero, que sin coraza ni escudero, él solito con su limpia espada, al EFE puso en desbandada, al descubir los dasafueros, de aquella noche estrellada. Era la triste noche de aquel día, era la negra noche tenebrosa, era la de aquella gesta hermosa, que sólo un héroe salvaría, y así el Gran Sebi lograría, el que pusiera pies en polvorosa, ese EFE de la cosa, de cuya ... (ver texto completo)
Habrá que quitarse el sombrero, recuperar la alegría, y vociferar la valentía de ese héroe en candelero, que sin coraza ni escudero, él solito con su limpia espada, al EFE puso en desbandada, al descubir los dasafueros, de aquella noche estrellada. Era la triste noche de aquel día, era la negra noche tenebrosa, era la de aquella gesta hermosa, que sólo un héroe salvaría, y así el Gran Sebi lograría, el que pusiera pies en polvorosa, ese EFE de la cosa, de cuya ... (ver texto completo)