Esta etapa se caracteriza por la decadencia de la vida urbana y de las actividades económicas relacionadas con ella (artesanía y comercio) tan solo la actividad agraria, orientada al autoabastecimiento mantiene su importancia, pero una serie de pestes y plagas de langostas que afectan a todo el reino (a partir del 680) acentúa su decadencia reduciendo la producción agrícola y despoblando zonas de campo; de manera que en el momento de la invasión musulmana, la Península se hallaba sumida en una profunda ... (ver texto completo)