Puertas con dinteles y jambas trabajadas con gusto hay en este
pueblo bastantes; a pesar de ser una población pequeña y sus habitantes dedicarse, por lo menos en el pasado, fundamentalmente a la
agricultura, se nota tenían cierta sensibilidad y deseos de tener los accesos a su viviendas adornados. La
costumbre parece se ha perdido y las nuevas construcciones adolecen de la belleza que muestran las más antiguas.