Se dice, se rumorea, se comenta, que la
tradición es pedir un deseo al
santo y
bailar todo el recorrido. Desde que sale de la
iglesia hasta que vuelve a entrar. Todo el trayecto, cada vez que Empuja entona una jota. Hay mucha gente que pasa la
noche de
fiesta y se atreve a hacer este recorrido a pesar del cansancio, el sueño o la resaca. Esperemos que cada año, como hasta ahora el numero de los que bailamos siga creciendo. Y por supuesto ¡VIVA
SAN ROQUE!