Ada miró por la
ventana y contempló la
calle.
Entonces, escribió:
OTOñO
Y dentro de aquella palabra vivían todas las hojas de los
árboles,
Las hojas de un tebeo roto
Y un sombrero gris, que el viento llevaba en volandas.
La niña continuó dibujando.
Inventó la
historia de una hoja de
árbol
Que, gracias al viento del otoño, encontró muchas
amigas
Y pudo
bailar con ellas una
danza llena de alegría.
Y la historia de las hojas de un tebeo,
Que habían escapado de las manos de un niño,
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