Viene el Río Valdavia alegre y con fuerza, después de la lluvia pensaba encontrarle color chocolate, pues no, está clarito y transparente, un paseo estupendo, no se puede caminar por las pistas, demasiado barro, por lo tanto aprovechamos la carretera que se convierte por arte de la lluvia en Calle Mayor, un poco estrecha es, y el cuidado que no falte, los conductores que la transitan no son iguales, unos reducen la velocidad y bien, otros van a lo suyo y te dan ganas de poner la zancadilla, ¡buen ... (ver texto completo)