Es el molino moderno, que funciona con electricidad, no con el agua del cuérnago. El nieto vigila los sacos.
¿No es la reina de la nieve?
Acaba de salir el sol. La niebla se va retirando poco a poco de las montañas. Es un momento mágico ver cómo el Curavacas despierta.
Los girasoles esperan la salida del sol.
De mañana temprano todo tiene otro color y otro sabor.
Piedra sobre piedra hasta el levantar un buen pilar para sostener esa pequeña cruz recuerdo de una pasado lejano.
Desde este valle se puede ver la grandiosidad del Curavacas, aqui con el esplendor de la nieve.
Esta parrillada de panceta se prepara el día de San Roque 16 de agosto y solo se invita a degustar la panceta a los naturales de Calahorra, si eres forastero no vallas que no la pruebas.
Bella estampa de una iglesia románica que prestigio a un pueblo.
Las nubes invitan a la imaginación.
Lugar, al que se puede llegar por un camino desde Villabermudo de Ojeda y tambien desde Zorita del Páramo y Sotillo de Boedo. Actualmente deshabitado, mi abuelo nació en ese pueblo.
Trankis, ya subiremos más, que tenemos mucho que enseñar a gente interesada...
Envidia es lo que tenéis.
Cuando una casa vieja se arregla y se pinta, es todo el pueblo el que también disfruta de ella.
¿Estamos en el desierto? Algo parecido.