Negros nubarrones amenazan este hermoso rincón palentino en el valle de La Ojeda. La iglesia románica, maltrecha, mantiene con orgullo diferentes parte de su edificio.Aunque mucho se han llevado, es más o que merece conservar. Es cultura, es hisria, es arte.
La bella espadaña sigue en pie, firme en medio del pequeño altozano. Ella proclama que allí hay una iglesia románica, que pide ayuda con gritos desesperados, para no desaparecer.
El campanario parece otear el horizonte como permanente vigía en esta zona rica en románico. Las campanas ya no están, pero sus ventanas miran y miran...como si esperaran que alguien llegue y solucione tanto desastre. La bella cruz que remata el campanario recuerda que es lugar sagrado.
San Jorde es uno de "Esos rincones menos hollados" ( PREMIO EL NORTE DE PALENCIA 2001), que señala Gonzalo Alcalde. Palencia y su provincia, como otras muchas de Castilla y León, señala este amante de la tieera palentina, tiene ya sus típicos, tópicos y recurrentes modelos turísticos promocionales, a los cuales todo el mundo hace referencia y desde los cuales se intenta con toda buena intención impulsar este otro posible sector del desarrollo, como lo quiere ser desde hace unos años el denominado ... (ver texto completo)
La iglesia resiste oor fuera con no poca dificultad. Las paredes externas están más desprotegidas ante la rapiña y ha resultado más fácil llevarse las piedras nobles, los canecillos románicos..., como se puede ver a la izquierda de la imagen. Pero el ábside, a pesar de todo, resiste con su bóveda de piedra y las tejas que arriba se mantienen. Como resiste la pared de grandes piedras y la esbelta espadaña ¿Hasta cuando aguantará esta bella, pero herida, iglesia románica?
Algunas piedras ya desaparecieron, como esta ventana que debía ser hermosa, allí en el presbiterio, orientada hacia el sol naciente y con vistas al valle de la Ojeda. ¿Dónde estará ahora? ¿Se podrá recuperar, al menos, una imagen de su pasado?
Hasta el sol penetra en el recinto con toda su fuerza para iluminar tanto desastre. Vigas, tablas, tejas parecen querer esconderse entre los muros de la iglesia esperando tiempos mejores. La hermosa espadaña sostenida por firme arco de piedra, parece proteger los restos amontonados dentro, como si alguien pudiera recuperar este bello rincón...
La nave de la iglesia ya está undida. Los hermosos ventanales de la espadaña parecen mirar asustados tanto desastre y bandonol. ¿Por qué se ha llegado a esta situación? ¿Dónde están los hijos del pueblo que aquí se cobijaron tantas veces? ¿Dónde... Los sacerdotes que aquí reunieron a sus fieles? ¿Dónde.. Los defensores del románico? ¿Dónde...los amantes de nuestro pasado? Los ojos luminosos de la espadaña también nos miran a nosotros por encima de las vigas rotas...
De momento, no se han llevado la pila bautismal. Posiblemente ya lo han intentado, como sostienen personas del entorno. "Si no lo han hecho, es porque no han podido". Es una pila hermosa, elegante en su sencillez, pero referente de muchas vidas de niños y niñas que a ella se acercaron. ¿Que dirían ellos y ellas si vieran esta ruina?
La pila ya aparece herida. Un arco parece haberla protegido...
Esta es una triste historia. Por la foto se puede ver que allí donde aparece una espadaña hubo una iglesia y en su entorno un pueblo. ¿Qué ha pasado? Desde lejos parece un pueblo fantasma, pero de cerca las piedras hablan de un pasado lejano, lleno de vida y de arte. Sin embargo, ahora todo son ruinas, con piedras que desaparecen, canecillos que ha sido robados, etc., mientras nadie parece darse por enterado. El que ésto escribe quisiera saber más de lo que está pasando y anima a quien tenga datos ... (ver texto completo)
Este escudo se encuentra situado en la calle La Hondonada, en la pared, junto a la puerta de entrada a la explotación ganadera de Pedro Becerril Gutiérrez e Isabel Olmo Franco.
Los puentes suelen ser los grandes desconocidos. Pasamos por encima, normalmente de prisa, sin saber lo que hay debajo. Y puede haber sorpresas como en este puente que tiene unos preciosos pilares de piedra. Un lugar maravilloso para ver o para descansar a su sombra, por supuesto, cuando hay poco agua y...no hay peligro de riada.
El paseo se ha convertido un rito obligado para muchas personas. El camino del molino es una de las sendas preferidas. El camino asfaltado, llano, cerca del rio y preciosas vistas del campo y de la montaña palentina, convierten la caminata en un momento de salud y de encuntro. Para descansar nada mejor que la base del monumento de Sta. Maria.
El Alto de San Cristobal es la cima mas alta del pueblo. Parece ser que alli hubo un poblado. De ahi el nombre que lleva. Desde la cima se pueden ver unas panoramicas preciosas del campo y del pueblo.
Era una mañana tranquila, a una hora temprana. No se veía a nadie por el pueblo. Los pájaros animaban el lugar. Un placer pasear entre sus calles y descubrir una gran iglesia, de bella planta y esbelta torre. Es la belleza de nuestros pueblos.