Duele ver cómo han ido desapareciendo las piedras y a pesar de todo, la pared sigue firma. Se ha respetado el firme contrafuerte que sostiene la españada. Menos mal.
¡Cuánto tiempo ha pasado! La foto está sacada en el año 1979. Posiblemente era Junio. La hierba de algunas eras ya estaba cortada. Todo respira tranquilidad.
Tiempos aquellos. A pesar de que las máquinas facilitaban las tareas del campo, el trabajo seguía siendo duro. Además, el sol era implacable.
Lo mejor sería que se quede donde está, pero con una iglesia ya arreglada, donde la pila destaque con el esplendor que tuvo, precisamente allí, en ese rincón construido en piedra.
Un plato de cangrejos de río de los de antes. Era el año 1979. Con plato de duralex francés. Aquí está el plato para celebrar los 88. ¡Felicidades!
Sería maravilloso ver la iglesia iluminada en la noche: una estrella más en la noche castellana.
Pues, aunque parezca que estamos en un lugar muy solitario, no es así, pues se puede ver desde la carretera de Herrera a Cervera. Y muy cerca está Villabermudo de Ojeda, Sotillo de Boedo y La Vid de Ojeda. Y es fácil llegar por el camino de concentración desde Villabermudo, .
¿Qué se podría hacer? ¿Que podemos hacer nosotros?
Todavía no se habían contruido las grandes naves agrícolas.
Esta esquina de la iglesia tenía una sabor especial, pues, con las otras tres de las casas próximas, formaban un cuadro precioso para jugar a las "cuatro esquinas". Además era un lugar bien iluminado, lo que permitía jugar también de noche.¡Cuántos ratos de diversión!
Las esquinas han tenido siempre mucha importancia en los pueblos pequeños. En muchas, solía haber una gran piedra, que parece servía para que los carros de labranza no tropezan con las ellas. Pero también era un lugar de encuentro para los vecinos. E incluso un buen mirador para las personas mayores de lo que pasaba por el pueblo.
Tiempos aquellos. El trabajo era duro, sobre todo, para los adultos. Los "peques" todavía nos divertíamos.
¿No es bello este rincón? Está lleno de vida y de color, pero...
El único canecillo que sigue en su sitio. ¿Dónde estás los que faltan?
Desde el mirador de la iglesia, se puede disfrutar de bellas vistas del valle y de las montañas de Palecnia y de Burgos. Si la iglesia estuviera arreglada así como su entorno, sería un lugar precioso a donde dar una paseo y disfrutar allí de la paz y de la belleza del valle, dentro de un entorno de historia y de arte.