Razòn tienes, Angel.
La verdad que desde esta plaza salùian varios autobuses.
Ahora, bien, a diario y casi perpetuo, estaba el "coche de Manolo".
Que olor tan peculiar desprendia el autobùs. Y que trabajo daba, alguna vez a Manolo el ponerlo en marcha. Cuando se ponìa duro en el arranque, habìa que situarlo, empujàndolo en la carretera y dejarlo caer por la cuesta de la misma en el Castillo, a fìn de ponerlo en marcha con el embrague.
Recuerdos.
Cordiales saludos.
José Luis, como siempre, madrugador.
Es cierto cuanto cuentas del
coche de Manolo. Siempre fueron de segunda mano y
lógicamente, tenían averías. Hablas del servicio diario; el que salía todos los
días a
burgos, era el coche del señor Jesus Simón. Los de Cervera y Báscones, no
lo recuerdo. De lo que estoy seguro, es que el de Báscones, era más grande.