Dentro de un rectángulo imaginario, el caserío ordenadamente agrupado de Revilla de Collazos se deja dividir en paralelo por la carretera que sigue el curso del río Boedo.
En el centro del pueblo, la plaza del ayuntamiento se abre con amplitud en torno a un pequeño jardín con fuente. Cerca de allí, la iglesia conserva vestigios de un pasado románico que la convierten en uno de los lugares más visitados de la localidad.
Por otro lado están la vega y los montes, cuyo coto permite organizar al ... (ver texto completo)
En el centro del pueblo, la plaza del ayuntamiento se abre con amplitud en torno a un pequeño jardín con fuente. Cerca de allí, la iglesia conserva vestigios de un pasado románico que la convierten en uno de los lugares más visitados de la localidad.
Por otro lado están la vega y los montes, cuyo coto permite organizar al ... (ver texto completo)