SUEÑOS
… “Niño, me canso mucho al caminar si no lo hago despacio, el asma me fatiga cada vez más, se que voy a morir pronto”, le decía su padre a aquel chiguito de 13 años. Ambos caminaban por la orilla del
Canal, la corta distancia que separa Alar de
San Quirce. Venían de
Burgos. “Pues apóyese en mi, padre, y caminemos despacio”. Era un día soleado del mes de abril, cuando la
primavera se manifiesta con toda su fuerza en esas tierras castellanas.
Diecisiete días más tarde la premonición de
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