Hola Pilar.
Me alegro de que te guste la foto.
Recuerdo como mi abuela iba todas las tardes que podía a casa de tu abuela a jugarse una peseta al chinchón. El día que regresaba con la peseta era la mujer más feliz del mundo.
Un saludo.
Hola, Alarido.
¿De quién eres nieto/a? Es muy probable que conozca a tu abuela, porque acostumbraba a pasar parte del
verano con la mía en Alar y eran famosas las partidas de cartas que jugaba con sus
amigas. Aquello eran timbas serias, ríete tú de los
casinos de ahora.
Gracias a ellas aprendí a jugar a la brisca y al chinchón. Al julepe no, porque a eso habían jugado antes, cuando eran más, especialmente cuando vivían los maridos.
Un saludo.