¡Uf! por un momento pensé que se trataba de la "olma" seca que se llevaron del pueblo en el que vivo por no haberla sabido defender las autoridades de aquél momento.
Recuerdo cuando era muy niño, que una de las asignatura era las ciencias naturales, en una de la lecciones no enseñaron que las flores tenían una parte masculina y otra femenina y todo eso del polen. Posteriormente he sabido que hay árboles que tienen flor masculina y flor femenina, como el nogal y en documental observe que hay árboles que solo tienen flor masculina o flor femenina y algunos son hermafroditas.
Con la visión de uno de estos documentales, pensé que la chopa podía cumplir la función ... (ver texto completo)
en mi barrio se jugaba mucho en verano a los tres navios. tu te escondias y te tenian que encontrar, y la que te encontraba cantaba los tres navios en el mar. creo recordar que era asi.
En su día también se hablo del juego de los "tres navíos".
En este juego se hacían dos grupos y se limitaba una zona de la ciudad para esconderse. Un grupo marchaba y el otro lo tenia que pillar el juego acababa cuando alguien del grupo perseguidor tocaba a uno del grupo perseguido y después se intercambiaban los papeles.
Para empezar el juego el grupo que se alejaba, cuando consideraba que estaba bastante lejos gritaba:"TRES NAVÍOS EN EL MAR" a lo que contestaba el otro grupo:"Y OTROS TRES EN ... (ver texto completo)
Cumpliendo con lo prometido paso a reproducir lo que sobre nuestros juegos de antaño cuenta el periodista palentino Javier Villán. Al hacerlo, intento acercarme a las viejas costumbres de Herrera. En esta ocasión trata el juego del Pincho, que tan buenos ratos nos hizo pasar. Yo jugué en muchas ocasiones, y no se me daba nada mal, sin embargo había olvidado ya los detalles de las normas del juego. Este libro me ha ayudado a recuperar algunos de ellos. Seguramente en la narración habrá ciertos rasgos ... (ver texto completo)
Ha este juego jugábamos de chavales. Pero no lanzábamos el pincho.
Alguien menciono no hace mucho"la pita" pues bien eso era lo que lanzábamos nosotros mientras clavábamos el pincho tantas veces como mandaba el ganador.
"La pita" constaba de un pequeño palo entre 5 y 10 cm de largo con punta en sus dos extremos, se colocaba en el suelo horizontalmente y se golpeaba uno de sus extremos con una pala de madera, la pita saltaba y en el aire era golpeada con la pala lo mas lejos posible, mientras que ... (ver texto completo)
Hola TREBEDE, El orijen de la olma devuelta es de VALDERRABANO, y la chopa que la sustitulle es de un pueblo de la provincia de Burgos que se llama SORDILLOS, dicha chopa al momento de colocarla pesava 13 toneladas, ahora el parque de HERRERA, sige mejorando, un abrazo
Amigo Josean, siento disentir sobre el peso de la chopa colocada y aun sin saber su altura y dimensiones, me parece que 13.000 k. de madera para un solo árbol es mucho. Un saludo paisano.
HE TENIDO PROBLEMAS PARA MANDAR MENSAJES. posiblemente pase a mas gente pues parece que estamos un poquito paraditos.
Cuánto Macario! Entiendo por los mensajes que por lo menos hay dos Macarios en la familia.

En el desván de mi casa, todavía, hay guardados dos modelos de este tipo de coches… son toda una reliquia!
si dos Macarios, por el abuelo que no conocimos, referente al cochecito es para tener un nieto maquealo bien y a pasear un saludo
HOLA! Soy Chemari, el hijo de Daniel (jefe de tren de la Renfe), que recuerdos... un saludo a todos!
¡Pero Chemari!, bienvenido, años ha que no tenía noticias. Que majos estamos en la foto y si no la tenías me imagino te hará ilusión que la haya mandado ¿no?. Son buenos recuerdos aquellos años.
Cumpliendo con lo prometido paso a reproducir lo que sobre nuestros juegos de antaño cuenta el periodista palentino Javier Villán. Al hacerlo, intento acercarme a las viejas costumbres de Herrera. En esta ocasión trata el juego del Pincho, que tan buenos ratos nos hizo pasar. Yo jugué en muchas ocasiones, y no se me daba nada mal, sin embargo había olvidado ya los detalles de las normas del juego. Este libro me ha ayudado a recuperar algunos de ellos. Seguramente en la narración habrá ciertos rasgos ... (ver texto completo)
Grandes partidas al pincho al salir de la escuela. Yo recuerdo jugar en la era que había entre el colegio de los Salesianos y la carretera de Cervera. También en el triángulo de patio exterior que había en las escuelas (puesto de frente a la entrada. al lado izquierdo. Las reglas correctas y lo de las alianzas reales como la vida misma. Yo padecí alguna.
Doña Daniela, y veo alguna cara conocida ¿Celia Baños y Marily?.
No me veo en esta foto, tampoco veo a Celia, en ralidad de las niñas no reconozco a ninguna, alguna cara me resulta más familiar pero no soy capaz de ponerle nombre. Y mira que he mirado (valga la redundancia) y remirado la foto.

Lo que si veo es que todas van muy bien vestidas, empezando por la maestra, lo que hace pensar que sería el día del Carmen porque en el Pilar no recuerdo que hubiera tanta solemnidad.

Afectuosos saludos para todos.
Cumpliendo con lo prometido paso a reproducir lo que sobre nuestros juegos de antaño cuenta el periodista palentino Javier Villán. Al hacerlo, intento acercarme a las viejas costumbres de Herrera. En esta ocasión trata el juego del Pincho, que tan buenos ratos nos hizo pasar. Yo jugué en muchas ocasiones, y no se me daba nada mal, sin embargo había olvidado ya los detalles de las normas del juego. Este libro me ha ayudado a recuperar algunos de ellos. Seguramente en la narración habrá ciertos rasgos ... (ver texto completo)
Gigantea,! buena faena te has buscado ¡Pero a mi con este último juego me has preocupado un pelín pues no me acuerdo de él y más o menos somos de ls misma edad, el consuelo que me queda es pensar que es un juego que se jugaba en las eras y a lo mejor yo las eras las frecuentaba poco para jugar. Venga un abrazo y ánimos.
Pues yo pienso que "Santa Rita, Rita, Rita........ lo que se da no se quita"
Jolin con los de Valderrabano! que celo ponen en sus propiedades.
Chus: Recuerdo a una Carmen que también llamaban Pimpina, vivía en la casa que daba al patio del colégio donde también vivían la Uca, su cuñada Eulalia, la Carmina, Fide, y la Sari, no sé si me dejo alguna vecina de esa casa, la Carmen que yo recuerdo tenía una hija llamada María Isabel, amiga de mi hermana y se fueron a vivir a Santander. Eran familia de Valeriano, el peluquero de la plaza.
Esta Carmen, ¿Era tia tuya?
Magos, quiero rectificar un dato que en su´día me atreví a corregirte. Se trata de Carmen La Pimpina. Me falló la memoria y recordaba a la hermana de Carmen, llamada Rufina. Las dos hermanas vivieron en el edifico de viviendas que mencionas, ambas se fueron a vivir a Santander.
Te pido disculpas. Un saludo.

Un saludo.
Cumpliendo con lo prometido paso a reproducir lo que sobre nuestros juegos de antaño cuenta el periodista palentino Javier Villán. Al hacerlo, intento acercarme a las viejas costumbres de Herrera. En esta ocasión trata el juego del Pincho, que tan buenos ratos nos hizo pasar. Yo jugué en muchas ocasiones, y no se me daba nada mal, sin embargo había olvidado ya los detalles de las normas del juego. Este libro me ha ayudado a recuperar algunos de ellos. Seguramente en la narración habrá ciertos rasgos ... (ver texto completo)
Muy buena tu descripción del juego del pincho, había olvidado algún detalle y tu me lo has recordado, lo mejor de los juegos de antes es que todos eran para jugar en grupo, se aceptaban normas, se ganaba se perdia y siempre había chiguitos con quien jugar, además todos eran sencillos y baratos.
Quien no recuerda las noches de verano jugando en la calle con un montón de chiguitos hasta las tantas, sin miedos, sin peligros y con los mayores sentados a la puerta de casa hablando con los vecinos, ¡eso ... (ver texto completo)
Gracias Piedad, gracias Marci, aunque el mérito es del "modelo", nuestro río Pisuerga que pasa caudaloso y tranquilo junto a las huertas.
tienes razon gigantea: el pisuerga es mucho pisurega, un abrazo.
Pues yo pienso que "Santa Rita, Rita, Rita........ lo que se da no se quita"
¡Uf! por un momento pensé que se trataba de la "olma" seca que se llevaron del pueblo en el que vivo por no haberla sabido defender las autoridades de aquél momento.
tienes razon piedad, es muy bonita un abrazo.
Gracias Piedad, gracias Marci, aunque el mérito es del "modelo", nuestro río Pisuerga que pasa caudaloso y tranquilo junto a las huertas.