Estas frías tardes de invierno son apetecibles para revolver entre estanterías o cajones, que llevan esa mácula del tiempo y encontrar un viejo libro de poemas, poesías del aquel viejo libro que descansa en el estante, siempre listo para desempolvar y ojear de nuevo evocando recuerdos, nostalgias de nuestra vida, de amores vividos que como fantasmas flotan en nuestra mente. En nuestro hogar con esa calefacción de hoy en día, ni mucha ni poca, la justa. O escuchando el chisporroteo de esos troncos ... (ver texto completo)
Gonzalo, precioso poema de mi admirado MIGUEL HERNANDEZ.
A pesar de su corta vida nos dejó un gran legado.
Toda su obra es bellísima. Debido al tema que nos ocupa destacaría NANAS DE LA CEBOLLA. Para mi un poema conmovedor.
Finalizo con un refran, dice así: quien tiene una huerta tiene un regalo, termina la berza y empieza el nabo.
Saludos.
A pesar de su corta vida nos dejó un gran legado.
Toda su obra es bellísima. Debido al tema que nos ocupa destacaría NANAS DE LA CEBOLLA. Para mi un poema conmovedor.
Finalizo con un refran, dice así: quien tiene una huerta tiene un regalo, termina la berza y empieza el nabo.
Saludos.