El de ayer -foreros- fue un día muy bonito. Entrañable, emotivo, sincero y que se nos hizo corto. La intensidad de las conversaciones, la acumulación de recuerdos, el "reconocernos" tras el paso de tiempo que, inexorablemente, deja huellas en rostros y evidencias alopécicas en ellos, cuando no cabellos plateados. Aunque ellas, eso sí, guapas, como si el paso del tiempo las hiciese más bellas. Desde Logroño fuimos Aurita y Piedad, dos buenos ejemplos de los que digo, con sus mejores acompañantes y ... (ver texto completo)