Aunque la
foto de Antonio esté deteriorada, esta es la auténtica Tuerta. La genuina.
La expresión, las arrugas de la frente, los pómulos, los ojos, ni siquiera el pelo de la actual se parece a esta foto. Es una mala copia.
Encima, de blanco, ¿es un fantasma o es un vampiro, tan de moda ahora? ¡Qué mala memoria tenían quienes llevaron a cabo el cambio o quizás, sin querer, se les fue de las manos! Vaya usted a saber. El caso es que, la antigua Tuerta, impresionaba, daba miedo. La actual Tuerta,
... (ver texto completo)