LA FIESTA PROHIBIDA DE HERRERA
Aquellos eran tiempos convulsos cuando bien entrado el siglo XVIII y llegada la semana santa los Herrerenses no preparaban el típico charpeo actual, sino que se tiraban a la lascivia y el bebercio.
Se reunían por aquel entonces en un paraje bien conocido por todos, y al amparo de los arboles y orillados en el rio se dedicaban, durante el domingo de resurrección, a beber desaforadamente hombres y mujeres, juntos y revueltos, hasta que llegado el momento se cruzaba ... (ver texto completo)
Aquellos eran tiempos convulsos cuando bien entrado el siglo XVIII y llegada la semana santa los Herrerenses no preparaban el típico charpeo actual, sino que se tiraban a la lascivia y el bebercio.
Se reunían por aquel entonces en un paraje bien conocido por todos, y al amparo de los arboles y orillados en el rio se dedicaban, durante el domingo de resurrección, a beber desaforadamente hombres y mujeres, juntos y revueltos, hasta que llegado el momento se cruzaba ... (ver texto completo)