Situada en el casco urbano, bajo la advocaión de
San José, en cuya
espadaña existe un campanillo adquirido de una antigua
ermita, ya desaparecida, ubicada al lado de una VENTA, utilizada como lugar de parada de pastores y transeuntes que frecuentaban las cañadas. El toque del citado campanillo servía de orientación en las
noches gélidas del
invierno, invitando a todo pasajero a quedarse en la
posada y pasar la
noche.