Emilio: He leido con interés tu crónica.
Me ha gustado recordar los distintos lugares de la N-611, con su "historia". Efectivamente, Cayo siempre iba con su bonito perro; me viene a la memoria que cuando por las mañanas iba a por el pan, la Volga no quería nada con el Pol y Cayo decía: "Vámonos Pol y déjala para vestir santos".
Para ir a las cuevas y a los manantiales, siempre ha habido un estrecho sendero todo recto desde los depósitos; precioso paseo.
Me imagino el bonito reencuentro con los ... (ver texto completo)
Me ha gustado recordar los distintos lugares de la N-611, con su "historia". Efectivamente, Cayo siempre iba con su bonito perro; me viene a la memoria que cuando por las mañanas iba a por el pan, la Volga no quería nada con el Pol y Cayo decía: "Vámonos Pol y déjala para vestir santos".
Para ir a las cuevas y a los manantiales, siempre ha habido un estrecho sendero todo recto desde los depósitos; precioso paseo.
Me imagino el bonito reencuentro con los ... (ver texto completo)
Piedad se te echo de menos, no recordaba el nombre del perro de Cayo y efectivamente buena memoria lo llamaba Pol, de lo mejor que tiene el foro son estos pequeños detalles que contais con esas curiosas anecdotas de solo una frase que le llenan a uno de nostalgia.
Quise subir hasta el paraje que comentas y sacar unas fotos, pero me hicieron desistir y lo dejare para mejor tiempo, a no ser que alguien me sorprenda.
Quise subir hasta el paraje que comentas y sacar unas fotos, pero me hicieron desistir y lo dejare para mejor tiempo, a no ser que alguien me sorprenda.