La entrada a la sala capitular tiene otra sabor si en la foto se puede ver una hermana que camina. Porque los monasterios no son lugares muertos para visitantes deseosos de ver obras de arte. Estos pasillos tienen vida sobre todo cuando las monjas pasean por ellos, entre cánticos y rezos. Es una pena que no podamos ver esos momentos llenos de calor humano y sentido religioso.
Parece que uno vuelve a tiempos remotos, cuando tiene ocasión de entrar en este lugar. El silencio que todo lo envuelve nos descubre otro mundo lleno de serenidad y misterio, en el que uno se encuentra en paz consigo mismo.
Uno de los encantos que tiene el valle de la Ojeda es que al perderse por el campo, cuando uno menos piensa, nos sorprende rincones como este que justifican el paseo. La cámara de fotos ayudará a recordar el momento mágico, que siempre será diferente.
En esta foto se puede ver la iglesia en su conjunto, destacando sobre un pequeño promontorio.
Una foto más del edificio más importante del pueblo, la iglesia, con su hermosa espadaña.
Es una foto de postal, imagen poco conocida para gente de paso.
Yugo. (Del lat. Iugum).
1. M. Instrumento de madera al cual, formando yunta, se uncen por el cuello las mulas, o por la cabeza o el cuello, los bueyes, y en el que va sujeta la lanza o pértigo del carro, el timón del arado, etc.
“Nunca te entregues ni te apartes
Junto al camino nunca digas
No puedo más y aquí me quedo”.
“Nuestras estrellas principales son la lucha y la esperanza.
Pero no hay lucha ni esperanza solitarias.
En todo hombre se juntan las épocas remotas, la inercia,
Los errores, las pasiones,
Las urgencias de nuestro tiempo,
La velocidad de la historia”.
Pablo Neruda, 1971.
Cielo entoldado (de1C p. 175- Cátedra Delibes)
El cielo estaba entoldado (...)
Entoldado. (Del part. De entoldar).
1. M. Acción de entoldar.
2. M. Toldo o conjunto de toldos colocados y extendidos para dar sombra.
3. M. Lugar cubierto con toldos.
Entoldado: Cubierto de nubes. (Investigación de campo).
Mimbrera
LR p. 37 (Cátedra Delibes)
En estas estaciones, el arroyo perdía la fronda, y las mimbreras y las berreras, la menta y la corregüela (...)
Arbusto de la familia de las Salicáceas, cuyo tronco, de dos a tres metros de altura, se puebla desde el suelo de ramillas largas y delgadas, flexibles, de corteza agrisada que se quita con facilidad, y madera blanca. Con hojas enteras, lanceoladas y muy estrechas, flores en amentos apretados, precoces, de anteras amarillas, y fruto capsular, velloso, ... (ver texto completo)
Hoy es al fiesta del pueblo. Estamos en el año 2006. ¿Cómo va la celebración?
(...) en el atrio de la iglesia,
Atrio. (Del lat. Atrium).
2. M. Andén que hay delante de algunos templos y palacios, por lo regular enlosado y más alto que el piso de la calle.
EC p. 25 (Cátedra Delibes).
Anubarrado- DVSC p. 81- (Cátedra Delibes)
A la derecha del camino, el pueblo se apiñaba al abrigaño de la roca, entre la fronda de las hayas, emergiendo del sotobosque de zarzamoras, hierbabuena y ortigas. La vaguada se remataba allí, en una abrupta escarpadura cuyas crestas hendían el cielo anubarrado y, en torno a las cuales, revoloteaban las chovas...
Anubarrado, da.
1. Adj. Nubloso, cubierto de nubes.
¿Os acordais de los hachones? Hachones: Velas altas que se ponen en los hacheros. Los hachones pueden medir un metro. Cada familia tenía un hachero en su casa. Hachero: mueblecito de madera pintado de negro con tres baldas horizontales y dos verticales en los extremos. Las baldas horizontales tenían cuatro agujeros para meter por ellos los hachones. Algunos hacheros tenían un cajón anejo a la balda horizontal más cercana al suelo. Allí se metían las cerillas o velas pequeñas o un trapo para limpiar ... (ver texto completo)