Yo tengo un recuerdo entrañable. Cuando pintaron la iglesia las misas se decían en la Ermita. La obra fue larga porque se reformaron muchas cosas (respecto a los pintores puedo contaros que participaron todos los pintores profesionales de Herrera repartiéndose el trabajo, así no hubo favoritos). A los monaguillos nos tocaba ir a la Ermita y se decía una misa por la mañana pronto.
La iglesia se acabó para el día de La Piedad y la semana anterior, como casi siempre, hizo mucho frío, llegó a caer aguanieve ... (ver texto completo)
La iglesia se acabó para el día de La Piedad y la semana anterior, como casi siempre, hizo mucho frío, llegó a caer aguanieve ... (ver texto completo)
Félix, ¿por qué será que esas cosas no se olvidan? En mi casa siempre había un botellón con guindas en orujo. Mi hermana Rosi y yo, teníamos verdadera afición a "pescarlas" con una aguja de punto y por supuesto a degustarlas después. ¡Que ricas! Aunque al rechupetearlas nos hiciesen guiñar un ojo.....
Entre la Quina San Clemente y las guindas, no sé yo como hemos salido tan abstemias.
Entre la Quina San Clemente y las guindas, no sé yo como hemos salido tan abstemias.