Hemos recordado las golosinas en las que invertíamos nuestra paga de los domingos. Una parte de ella en mi caso, se iba en la lectura, solía comprar tebeos, (como imagino que muchos de vosotros) entre ellos recuerdo Tiovivo, Zipi y Zape, y Lily, este último era de chicas, los chicos tenian al Capitán Trueno, y alguno más.
Posteriormente de los tebeos, descubrí en Enid Blyton a mi escritora favorita de aquella época. Recuerdo las aventuras que corrían los cinco, así como me encantaba leer las historias ... (ver texto completo)
Posteriormente de los tebeos, descubrí en Enid Blyton a mi escritora favorita de aquella época. Recuerdo las aventuras que corrían los cinco, así como me encantaba leer las historias ... (ver texto completo)
Además de comprarlos nuevos también se cambiaban. Lydia recordará que la tienda de su tío Tolín era como un santuario del cambio, cómicas de todo tipo, novelas de Marcial Lafuente Estefanía y de Corín Tellado. También se cambiaban las fotonovelas. Era una manera económica de poder leer, en su época fue un gran servicio y la gente cuidaba las cosas.