Imagino que comparto con muchos las vivencias de la Navidad vividas en nuestras infancias.
Navidad de gélidos días y noches, cuando la nieve cubría de blanco en más de las ocasiones nuestro paisaje herrerense, cuando los chupiteles goteaban al igual que nuestras narices, cuando los chiguitos visitaban las casas cantando villancicos, cuando las sonrisas iluminaban aquellas caras al contar los aguinaldos, cuando el vaho de nuestros alientos se pegaba al escaparate del Palacio de Cristal mientras ... (ver texto completo)
Navidad de gélidos días y noches, cuando la nieve cubría de blanco en más de las ocasiones nuestro paisaje herrerense, cuando los chupiteles goteaban al igual que nuestras narices, cuando los chiguitos visitaban las casas cantando villancicos, cuando las sonrisas iluminaban aquellas caras al contar los aguinaldos, cuando el vaho de nuestros alientos se pegaba al escaparate del Palacio de Cristal mientras ... (ver texto completo)