¡Cuanto trabajo han quitado las cosechadoras! El verano eera tan duro que ni los días de fiesta se descansaba. Recoger la cosecha lo antes posible era lo primero por temor a las tormentas que podrían arrasar con todo, como a veces sucedía.
Antes, dicen, nevaba mucho más que ahora. La foto parece ser del año 1980 o de un año próximo. Tiene sabor a "gloría", mientras por la calle nadie parece caminar. Bueno, sí, un perro mira curioso a una máquina fotográfica.
La variedad de formas y colores del campo es la mejor muestra de la cultura de nuestro pueblo, que día a día y con no poco esfuerzo cultiva sus tierras y sus montes.
Es una vieja foto, parece que del año 1980. La vista ya no es igual y...la nieve tampoco. ¿No es bonito recordar? ¿O es mejor olvidar?
Cuando uno tiene la suerte de disfrutar de un paisaje como éste, uno siente la grandeza de la naturaleza que nos envuelve. Gracias a la fotografía uno puede recordar un momento único y abrir la posibilidad de que otros, tú, también lo disfruten desde la distancia añorante.
Esta imagen está de frescura y serenidad. Las nubes parecen proteger esta profunda tranquilidad, mientras los/las motañas permanecen vigilantes. Mientras los cereales, la alfalfa, las patatas... Crecen día a día.
A mi también me parece injusto que condenen a los vecinos de la calle Joaquín Campuzano a NO disfrutar de las fiestas de Alar del Rey, y propongo que en honor del patron, San Luis rey de Francia, se celebraran las verbenas en la calle del patrón, que para eso la tiene y además es la del "señor" alcalde.
Claro que sí, esta iglesia es la más bonita de toda la provincia de Palencia.
Maria jesus alias "la pingajos" con su peculiar ANILLO.
Bonito puente sobre el Burejo.
Arturo, un saludo desde la distancia y que sigas en forma.
El agua de la vida...
Por qué son tán egoistas y no suben fotos nuevas de todo lo que paso en las fiestas de este verano 2006, espero lo hagan.

Juani.
El viernes 11 de agosto de 2006 me iba de Alar y no puede resistir la tentación de parar el coche y admirar esta imagen hasta que la luna llena rebasó la silueta de la torre de la iglesia. La soledad y la fresca del amanecer me hicieron recordar madrugadas de reteles en el coto y de pacas de alfalfa en la vega.
He pasado una temporada en este último mes de agosto y creo que no he visto ninguna cigüeña en este nido.
La iglesia de Alar sin la silueta de las cigüeñas queda incompleta.