La
Bóveda de
Horno: El semicírculo de
piedra que cubre la parte superior del
ábside es una bóveda de cuarto de esfera (o de horno). Su construcción con sillares perfectamente labrados distribuye de manera excelente el peso del
tejado.
Ventanas Abocinadas: En el centro se aprecian ventanas de
arco de medio punto (semicirculares). Son abocinadas, lo que significa que son más anchas por dentro que por fuera para maximizar la entrada de luz sin debilitar los gruesos muros de carga. Ajedrezado Jaqués: Si observas la línea decorativa de piedra que corre de forma horizontal justo por debajo de las ventanas, verás un relieve con pequeños tacos en filas alternas. Esta moldura se conoce como "taqueado" o ajedrezado jaqués, un motivo
ornamental típico de las
iglesias que jalonan el
Camino de Santiago Francés.
Columnas y
Capiteles: Los
arcos que enmarcan la zona del
altar descansan sobre columnas adosadas rematadas con capiteles esculpidos.
San Martín destaca por su increíble colección de capiteles con decoración vegetal, animal e historias morales o bíblicas. El
Cristo Crucificado: Presidiendo el ábside central se encuentra una talla de madera de un Cristo crucificado que data de finales del siglo XIII. Es una pieza de transición hacia el
gótico que resalta por su solemnidad. Figuras Laterales: A los lados del Cristo puedes ver tallas devocionales
medievales; históricamente el templo ha albergado en esta zona las imágenes de San Martín de Tours (patrono de la
iglesia) y Santiago Apóstol.