La perspectiva de la
fotografía capta de forma excelente los elementos estructurales característicos de la
arquitectura del siglo XI:
Bóveda de cañón: La cubierta principal superior que ves es una bóveda de medio cañón continuo, construida con sillares de
piedra perfectamente alineados.
Arcos fajones (o torales): Son los arcos transversales que resaltan de la propia bóveda y cruzan de un lado a otro. Actúan como "costillas" de refuerzo para segmentar el espacio y dirigir el enorme peso del techo hacia los pilares. Pilares cruciformes: En la parte inferior, a los lados, se aprecian los pilares compuestos en forma de
cruz, que llevan medias
columnas adosadas en sus frentes. Arcos formeros: Los arcos de medio punto (semicirculares) que corren en paralelo al pasillo y separan la nave central de las naves laterales.
Capiteles historiados y decorativos: En la parte superior de cada
columna adosada resaltan capiteles tallados en piedra.
San Martín de
Frómista es célebre por su riqueza escultórica, mostrando iconografía vegetal, animales mitológicos y pasajes bíblicos con un fin didáctico
medieval.