En el servicio de Extinción de Incendios de Granada no daban crédito a lo que les indicaba por teléfono un médico de Urgencias del Hospital Ruiz de Alda. Eran las cuatro de la madrugada de ayer cuando recibían una llamada en la que un doctor les preguntaba si tenían elementos para cortar un tubo de acero. El cirujano indicaba que era una cuestión de máxima gravedad. Sobre la camilla de su quirófano tenía a un hombre de 52 años que había introducido su pene en un cilindro de acero de dos centímetros ... (ver texto completo)