Buenas tardes LUCIANA, discúlpame. Hago firme propósito de pasarme cada día pero las limitaciones de tiempo són muchas amiga.
¡Claro que me fio de lo que cuentas y plenamente además!, ya lo recuerdo, ya. Las familias eran, en su mayoría, numerosas. Y era, justamente ahí, donde radicaba el número de alumnos en estas rurales escuelas.
En espera de esa anécdota tuya, te cuento, que en las escuelas de mi pueblo (por que en aquellos años de mi infancia estabamos separados por xesos y habia de niños ... (ver texto completo)
¡Claro que me fio de lo que cuentas y plenamente además!, ya lo recuerdo, ya. Las familias eran, en su mayoría, numerosas. Y era, justamente ahí, donde radicaba el número de alumnos en estas rurales escuelas.
En espera de esa anécdota tuya, te cuento, que en las escuelas de mi pueblo (por que en aquellos años de mi infancia estabamos separados por xesos y habia de niños ... (ver texto completo)
Charo ya tengo esa pequeña historia; los críos tenían una broma con la que disfrutaban lo suyo, los pepitones de las ciruelas los colocaban en el borde de los asientos justo antes de salir al recreo, colocaban unos cuantos en sitios distintos, siempre en los bordes, cuando terminaba el recreo y entraban en clase, al sentarse se oía perfectamente ¡clas! ¡clas, clas, clas! partirse los pepitones, la profe saltaba indignaba y preguntaba ¿quien? ¿quien ha sido?--ante la risa general de los niños, como ... (ver texto completo)