En fin, mucho dar vueltas que si la plaza es bonita, que si deja de serlo; que si la anterior era paligrosa, que si la nueva lo es aún más. Yo me he criado en Dueñas y he jugado toda mi vida en la plaza antigua y me he hecho un par de brechas en la cabeza, si si, pero así como me he roto una pierna en las heras, me he hecho tres esguinces jugando en el parque de mi barrio y me he roto la muñeca en el patio de la escuela, un poquito de porfavor, que parecemos gente de ciudad... La plaza nueva es tan ... (ver texto completo)