En un principio el hombre cosechaba sin sembrar. Se alimentaba de los
frutos naturales del
mar y de la tierra. No había nacido el derecho de propiedad. Solo existía el instinto de la
cueva propia. /Cuando los productos gratuitos escasearon, el hombre trabajó. Sembró y cosechó para si mismo y para su
familia. Nació la
agricultura, Nació la propiedad./ Pronto el cazador tuvo más carne de la que podía
comer, y el agricultor más legumbres de las que necesitaba. Vino el trueque. Vino la dependencia en
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