Para arambol:
Quizá tengas razón sobre el frio en clase, pero yo no me acuerdo. Sin embargo, me
acuerdo del famoso grifo, que había que hacer cola y estaba en retrete de los maestros; se entraba por el soportal. En el centro del patio y al fondo, había un
árbol y paralelo al soportal, unos rosales.
Los juegos con los que pasábamos el tiempo, eran varios: el chorro morro. A la
guardia. A la luz. También se jugaba a Tres en raya. Yo fui con D. Senén. Era un
maestro pegando con la vara o la ... (ver texto completo)
Quizá tengas razón sobre el frio en clase, pero yo no me acuerdo. Sin embargo, me
acuerdo del famoso grifo, que había que hacer cola y estaba en retrete de los maestros; se entraba por el soportal. En el centro del patio y al fondo, había un
árbol y paralelo al soportal, unos rosales.
Los juegos con los que pasábamos el tiempo, eran varios: el chorro morro. A la
guardia. A la luz. También se jugaba a Tres en raya. Yo fui con D. Senén. Era un
maestro pegando con la vara o la ... (ver texto completo)
Hace unos días se nombro en este foro a D. Senén, de este señor tengo que escribir lo siguiente:
En los años 60 los maestros tenían su obligaciones y sus derechos, entre estos últimos no estaban los días Moscosos como ocurre en la actualidad (también se les conoce como asuntos propios). Cuando un maestro tenia la necesidad de faltar a sus deberes docente por una o varias jornadas, recurría a un familiar para que le sustituyera o persona de confianza. José Luis le pedía a su padre D. Senen, que ... (ver texto completo)
En los años 60 los maestros tenían su obligaciones y sus derechos, entre estos últimos no estaban los días Moscosos como ocurre en la actualidad (también se les conoce como asuntos propios). Cuando un maestro tenia la necesidad de faltar a sus deberes docente por una o varias jornadas, recurría a un familiar para que le sustituyera o persona de confianza. José Luis le pedía a su padre D. Senen, que ... (ver texto completo)