¡Cómo no voy a conocer esa casa, si en ella pasé unos años inolvidables!
Precisamente, hace ahora un par de agostos, estuve en ella con su dueña, Trudes, una mujer de la que sólo guardo buenos recuerdos.
Y, mira si mi memoria da para tanto, según ves la fachada, la ventana de la izquierda en el primer piso corresponde al dormitorio que ocupábamos mi hermano y yo.
Es imposible olvidar aquellos días de amigos y convivencia, de fútbol en la era, baños en Las Calderonas, y el primer baile en ... (ver texto completo)
Precisamente, hace ahora un par de agostos, estuve en ella con su dueña, Trudes, una mujer de la que sólo guardo buenos recuerdos.
Y, mira si mi memoria da para tanto, según ves la fachada, la ventana de la izquierda en el primer piso corresponde al dormitorio que ocupábamos mi hermano y yo.
Es imposible olvidar aquellos días de amigos y convivencia, de fútbol en la era, baños en Las Calderonas, y el primer baile en ... (ver texto completo)