EL RECIBIMIENTO, REGRESO EN NAVIDAD
José María Gómez de la Torre
Cuando atraído por las luces del árbol de Navidad que se veían desde la calle entró al bar no se imaginaba un recibimiento tan cordial.
― ¡Alberto! ¡Cuánto tiempo! ¡Eh! ¡Muchachos! ¿A que no sabéis quién está aquí? ¡Alberto!, dijo Pepe, el camarero, a la vez que tendía su mano por encima de la barra.
Dos de los clientes se levantaron de la mesa donde se encontraban, se aproximaron y lo estrecharon en un abrazo con palmadas en ... (ver texto completo)
José María Gómez de la Torre
Cuando atraído por las luces del árbol de Navidad que se veían desde la calle entró al bar no se imaginaba un recibimiento tan cordial.
― ¡Alberto! ¡Cuánto tiempo! ¡Eh! ¡Muchachos! ¿A que no sabéis quién está aquí? ¡Alberto!, dijo Pepe, el camarero, a la vez que tendía su mano por encima de la barra.
Dos de los clientes se levantaron de la mesa donde se encontraban, se aproximaron y lo estrecharon en un abrazo con palmadas en ... (ver texto completo)